La visión transfronteriza se define como un área fronteriza
a una región binacional o geográficamente delimitada por la extensión empírica
de los procesos de interacción entre las personas que viven a ambos lados de la
frontera. Esta se basa en tres ideas principales: La región fronteriza es
binacional, tal región tiene la misma estructura social a través de la
frontera, ambos lados de la frontera tienen similares procesos económicos y
sociales.
De igual manera, la visión de la metrópolis transfronteriza viene
a dar un sustento a las intenciones en los planes de desarrollo y de usos del
suelo de varias ciudades fronterizas de ambos países. El concepto de continuidad
transfronteriza de la estructura social supone que los grupos sociales de ambos
lados de la frontera presentan prácticas sociales similares. Las
características de la relación de agentes con la estructura serian:
·
-Los actores sociales conocen procedimientos de
acción similares.
- Los actores sociales interpretan y aplican del
mismo modo los aspectos semánticos y normativos de esos procedimientos de
acción. Los actores sociales tienen acceso al mismo tipo de recursos.
En cuanto a las condiciones que permiten la reproducción del
sistema operan indistintamente sobre ambos lados de la frontera. Esto por medio
del control social sistémico, esto a través de las instituciones políticas las
cuales tienen prácticas de integración y represión.
Lo que hace a una unidad urbana sistémica es que, distribuye
de manera diferenciada entre sus actividades los efectos del cambio en alguna
actividad, cambio originado de manera interna o externa. Por ejemplo, el
crecimiento económico de San Diego, el cual no ha tenido una influencia notoria
de su localización fronteriza, ya que ha seguido los ritmos de su economía
regional y nacional. Y en cuanto a Tijuana,
ha tenido un crecimiento económico permanentemente determinado por su
localización fronteriza. Con esto se puede mencionar que las diferencias
estructurales se pueden sintetizar en la diferente capacidad de acumulación de
capital entre ambos países.
Las diferencias estructurales generan dos grandes tipos de
impulsos al crecimiento urbano fronterizo mexicano, uno de naturaleza
transnacional y otra transfronteriza; estos son impulsos económicos y
demográficos al crecimiento urbano fronterizo. Donde se generan inversiones a
las ciudades y con esto empleos para sus residentes.
El factor binacional se puede descomponer en dos hipótesis uno
es la política inmigratoria en estados unidos en el norte del país, y por otra
parte tenemos, la frontera mexicana tiene más ventajas para la inversión
industrial estadounidense.En la visión de metrópolis transfronteriza, la interacción
vincula mercados locales de ambas ciudades, pero no convierte a esos mercados
en transfronterizos.
Se dice que la planeación transfronteriza no existe, ya que no
hay ninguna institución binacional de apoyo a los gobiernos locales, ya que los
inconvenientes que se pueden mencionar son que las prioridades de planeación
son diferentes entre ambos países y las
incompatibilidades de las prácticas de planeación. Para esto lo que el sustento
de la "metrópolis transfronteriza", supone dos estructuras urbanas
coludidas en una unidad sistémica caracterizada por nexos transitivos y
recíprocos; así como que ambas estructuras urbanas tienen respuestas con
sentido similar ante impulsos externos, y segundo, que ambas estructuras
experimentan, de manera directa o indirecta, los mismos impulsos externos.
En conclusión, podemos observar que sólo habrá una metrópolis
transfronteriza cuando las economías de ambos países tengan menos diferencias y
las regulaciones nacionales sean menos restrictivas a la interacción
transfronteriza.
Referencia bibliográfica
Alegría, T.. (2007). La visión de la metrópolis
transfronteriza. Crítica y evidencias en el caso de Tijuana y San Diego.
Tijuana: DEUMA, El COLEF.
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