domingo, 11 de octubre de 2015

La medicalización de la frontera (Reporte de lectura)

Por Carlos González Herrera


La lectura nos viene a mencionar cuales son las circunstancias que originaron la frontera entre Estados Unidos y México, durante muchos años, la frontera estuvo al margen de la cotidianeidad de los mexicanos, en lugares como Juárez e inclusive el Paso, Tx. El lazo entre ambas poblaciones, aun se mostraba muy fuerte, en aspectos como, costumbres, lazos interpersonales profundos e intereses económicos. De igual manera, no importó que en el Tratado de Guadalupe Hidalgo hubiese ordenado el otorgamiento de la ciudadanía estadounidense a los mexicanos que se quedaron "voluntariamente" al norte de la frontera. Durante toda la segunda mitad del siglo XIX, esos estadounidenses de origen mexicano tuvieron que luchar por hacer efectivas las disposiciones del tratado para que reconocieran sus Derechos de Propiedad.

El fenómeno del ferrocarril vino a producir un efecto sociocultural donde buscaba borrar las antiguas ambigüedades raciales, dejando asentadas dos sociedades diferenciadas las cuales eran la Anglo y la mexicana. Antes de tener una frontera funcional entre México y Estados Unidos, tenía que producirse un conjunto adecuado de herramientas y filtros identificadores de los habitantes de ese país al sur. La frontera con México significo un reto para las autoridades y clases dirigentes del país; dentro de la comunidad médica y científica se asumió una parte considerable del desafío. Texas en lo particular, el claro predominio social y económico que ya tenían los angloamericanos en su territorio a comienzos de 1880, experimentaba una fuerte presencia mexicana producida, por una notable movilidad de trabajadores que iban y venían cruzando la frontera cotidianamente sin mayores obstáculos.

Esa enorme adaptabilidad del trabajador mexicano, que tanto beneficiaba a la economía del suroeste, era vista como un riesgo de salud que se ligaba a la naturaleza misma de las epidemias; En 1882 apareció un brote epidémico de fiebre amarilla en las poblaciones de los valles bajos del rio bravo, el cual vino a afectar considerablemente a la ciudad de Brownsville que se encuentra frente a Matamoros, esto trajo como consecuencia la instalación de una frontera con México real, ya que la epidemia había cobrado con vidas, una de las soluciones que por entonces se pensó fue una paulatina represión de la movilidad mexicana. Los inspectores médicos angloamericanos pensaron que los mexicanos, residentes en la región fronteriza compartían una suerte de inmunidad en contra de las enfermedades, lo que los hacía actuar con una actitud floja y negligente, convirtiéndolos en vectores para la transmisión de enfermedades contagiosas. Por este motivo se intento llegar a un acuerdo con las compañías ferrocarrileras que llegaban a la frontera y con el gobierno mexicano para que aceptaran medidas de filtro e imponer restricciones a las personas que viajaban a la frontera y que pudieran representar algún riesgo de salud. El gobierno Mexicano, pensando en los inmigrantes turcos que usaban al país como vía para entrar a Estados Unidos, rechazo la propuesta por considerar que, de aceptarla, las personas infectadas o enfermas se podrían quedar estacionadas en ciudades como Juárez o Matamoros. En 1887 fue creado un puente de madera que corría de la Calle Santa Fe en El Paso a la calle Juárez del lado Mexicano. Por muchos años. El puente santa fe significo, simplemente, una mejora para las condiciones de cruce del Río Bravo, una edificación hecha para la comodidad y para facilitar la vida. Después el puente pasó de ser una simple obra de ingeniería civil, para convertirse en escenario del despliegue de la ingeniería cultural que combatirá la realidad de una frontera permeable y de límites culturales imprecisos. El puente internacional santa fe, y particularmente, los edificios de revisión migratoria y sanitaria fueron, sin duda, exhibiciones del poder del Estado, pero también de la pobreza y de sus necesidades, del trato diferenciado gracias al dinero y a la apariencia física

Otro aspecto que nos menciona la lectura es acerca de la revolución mexicana, este acontecimiento resulto ser uno de los momentos precisos para encaminar con mayor rapidez la definición precisa de México de los mexicanos, y la redefinición del tipo frontera que se debería levantar frente a ellos.

domingo, 4 de octubre de 2015

La visión de la metrópolis transfronteriza. Crítica y evidencias en el caso de Tijuana y San Diego. (Reporte de lectura)

La visión transfronteriza se define como un área fronteriza a una región binacional o geográficamente delimitada por la extensión empírica de los procesos de interacción entre las personas que viven a ambos lados de la frontera. Esta se basa en tres ideas principales: La región fronteriza es binacional, tal región tiene la misma estructura social a través de la frontera, ambos lados de la frontera tienen similares procesos económicos y sociales.

De igual manera, la visión de la metrópolis transfronteriza viene a dar un sustento a las intenciones en los planes de desarrollo y de usos del suelo de varias ciudades fronterizas de ambos países. El concepto de continuidad transfronteriza de la estructura social supone que los grupos sociales de ambos lados de la frontera presentan prácticas sociales similares. Las características de la relación de agentes con la estructura serian:
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-Los actores sociales conocen procedimientos de acción similares.
- Los actores sociales interpretan y aplican del mismo modo los aspectos semánticos y normativos de esos procedimientos de acción. Los actores sociales tienen acceso al mismo tipo de recursos.

En cuanto a las condiciones que permiten la reproducción del sistema operan indistintamente sobre ambos lados de la frontera. Esto por medio del control social sistémico, esto a través de las instituciones políticas las cuales tienen prácticas de integración y represión.

Lo que hace a una unidad urbana sistémica es que, distribuye de manera diferenciada entre sus actividades los efectos del cambio en alguna actividad, cambio originado de manera interna o externa. Por ejemplo, el crecimiento económico de San Diego, el cual no ha tenido una influencia notoria de su localización fronteriza, ya que ha seguido los ritmos de su economía regional y nacional. Y en cuanto a Tijuana,  ha tenido un crecimiento económico permanentemente determinado por su localización fronteriza. Con esto se puede mencionar que las diferencias estructurales se pueden sintetizar en la diferente capacidad de acumulación de capital entre ambos países.

Las diferencias estructurales generan dos grandes tipos de impulsos al crecimiento urbano fronterizo mexicano, uno de naturaleza transnacional y otra transfronteriza; estos son impulsos económicos y demográficos al crecimiento urbano fronterizo. Donde se generan inversiones a las ciudades y con esto empleos para sus residentes.

El factor binacional se puede descomponer en dos hipótesis uno es la política inmigratoria en estados unidos en el norte del país, y por otra parte tenemos, la frontera mexicana tiene más ventajas para la inversión industrial estadounidense.En la visión de metrópolis transfronteriza, la interacción vincula mercados locales de ambas ciudades, pero no convierte a esos mercados en transfronterizos.
Se dice que la planeación transfronteriza no existe, ya que no hay ninguna institución binacional de apoyo a los gobiernos locales, ya que los inconvenientes que se pueden mencionar son que las prioridades de planeación son diferentes entre ambos países y  las incompatibilidades de las prácticas de planeación. Para esto lo que el sustento de la "metrópolis transfronteriza", supone dos estructuras urbanas coludidas en una unidad sistémica caracterizada por nexos transitivos y recíprocos; así como que ambas estructuras urbanas tienen respuestas con sentido similar ante impulsos externos, y segundo, que ambas estructuras experimentan, de manera directa o indirecta, los mismos impulsos externos.

En conclusión, podemos observar que sólo habrá una metrópolis transfronteriza cuando las economías de ambos países tengan menos diferencias y las regulaciones nacionales sean menos restrictivas a la interacción transfronteriza.


Referencia bibliográfica

Alegría, T.. (2007). La visión de la metrópolis transfronteriza. Crítica y evidencias en el caso de Tijuana y San Diego. Tijuana: DEUMA, El COLEF.